Große Fuge. Beethoven.
Esta pieza es un cuento que he echado más de una vez. Ahora quedará por escrito.
La "oí" por primera vez leyendo el Dr. Faustus de Thomas Mann, quien le dedica nada más ni nada menos que siete (!) páginas y creo que fue ahí donde me enamoré de ese libro tan poco digerible.
Luego la oí-oí y me fascinó. Es tan tan moderna; escrita en 1826 suena por ahí de 1950. Entiendo porqué sus contemporáneos acusaron a Beethoven de sordera: a primera oída suena un amasijo de sonidos sin pies ni cabeza pero, tras reiteradas escuchas, le cambía la cara y es una fantástico personaje lleno de energía que cómo suena a Stravinsky también un pedazo Mozartiano. No obstante, no deja de ser drama al mejor estilo de Beethoven.
La "oí" por primera vez leyendo el Dr. Faustus de Thomas Mann, quien le dedica nada más ni nada menos que siete (!) páginas y creo que fue ahí donde me enamoré de ese libro tan poco digerible.
Luego la oí-oí y me fascinó. Es tan tan moderna; escrita en 1826 suena por ahí de 1950. Entiendo porqué sus contemporáneos acusaron a Beethoven de sordera: a primera oída suena un amasijo de sonidos sin pies ni cabeza pero, tras reiteradas escuchas, le cambía la cara y es una fantástico personaje lleno de energía que cómo suena a Stravinsky también un pedazo Mozartiano. No obstante, no deja de ser drama al mejor estilo de Beethoven.
Comentários
Enviar um comentário